Reduce el CO2 de la atmósfera comprando productos locales

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Reduce el CO2 de la atmósfera comprando productos locales

Después de años discutiendo si el cambio climático era real o un invento de los colectivos ecologistas, las empresas, los gobiernos, los científicos y la tecnología, estrechan lazos para trabajar en un futuro más sostenible para las generaciones venideras. El Panel de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) dictaminó en un informe especial sobre el calentamiento global que estamos en un punto en el que ya no basta con controlar las emisiones de CO2 que van a la atmósfera, sino que debemos eliminar de ella un billón de toneladas nada menos para adecuar los índices de salubridad. El equivalente a las emisiones de 200 años.

Llegados a este punto tenemos que trabajar a nivel integral como sociedad en este camino. En ocasiones es tedioso pararnos a pensar cómo debemos ahorrar agua, implantar nuevas acciones de reciclaje en casa o evaluar si los productos que estamos consumiendo son más o menos sostenibles. Pero la realidad es que si sólo exigimos a los gobernantes y a las empresas que tomen decisiones y como individuos no hacemos nada, estaremos evadiendo nuestra responsabilidad y avanzaremos mucho más despacio.

Teniendo en cuenta que el desarrollo sostenible es el único desarrollo posible, hemos de tomar conciencia sobre qué acciones individuales contribuyen a la disminución del CO2, pues ya hay lugares en el planeta (y en nuestro país) que no cuentan con una calidad de aire suficiente para que vivamos en buenas condiciones de salubridad. Una de las cosas que podemos tener en cuenta para reducir el CO2, es evaluar la huella de carbono que generan los productos que consumimos para llegar a nuestras manos.

Parece increíble pensar que consumir productos locales o llevar nuestra bolsa a la compra, reduce el dióxido de carbono, pero es cierto. Cada producto procesado que consumimos ha tenido un ciclo hasta llegar a nuestras manos que puede ser más o menos sostenible. En este proceso está involucrado el concepto de la huella de carbono. Un indicador ambiental que refleja el total de gases de efecto invernadero emitidos de forma directa o indirecta por un individuo, organización, actividad o producto.

Por ejemplo, la huella de carbono generada para que podamos consumir naranjas de la huerta valenciana en una frutería de nuestra zona, es menor que la proyectada por las naranjas que vienen del extranjero y que encontramos en el supermercado ya envasadas. ¿Por qué? Porque las de la frutería han necesitado recursos para crecer, recolectarse y llevarse a la tienda. Las importadas, a parte de los recursos mencionados, han pasado por una planta de envasado que genera contaminación con su maquinaria, las emisiones del transporte que las han llevado al supermercado, y la energía que consume el supermercado mientras permanece abierto, además de los plásticos que llevan los envases, y la huella ambiental que deja la planta que fabrica los envases.

Es un ejemplo de cómo podemos reducir con nuestras acciones y preferencias diarias, sin tener que esforzarnos mucho, la huella de carbono que hay en el planeta. Solo así podemos forzar a las empresas a que focalicen los recursos de manera más eficiente si logramos generar una demanda de productos sostenibles. Así que reflexionemos sobre estas pequeñas acciones que extrapoladas a toda la sociedad, se transforman en grandes cambios.

By |2020-01-28T16:56:15+01:0028 enero, 2020|Medio ambiente|

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